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Astronomía y universo

El satélite Planck y las observaciones de la radiación cósmica de fondo

Descubre cómo la radiación cósmica de fondo Planck revolucionó nuestra comprensión del universo y sus orígenes.

Redacción Space Pragmatism
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Ilustración de una sonda espacial junto a un planeta iluminado por el Sol, con una luna al fondo
En esta nota
  1. ¿Qué es la radiación cósmica de fondo?
  2. Por qué Planck fue revolucionario
  3. Los resultados que cambiaron la cosmología
  4. El legado del Planck

En 2009, la Agencia Espacial Europea lanzó el observatorio espacial Planck, y en enero de 2010 comenzó formalmente sus observaciones de la radiación cósmica de fondo (CMB, del inglés Cosmic Microwave Background), el eco luminoso del Big Bang que todavía impregna el universo 13.800 millones de años después.

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¿Qué es la radiación cósmica de fondo?

Cuando el universo tenía apenas 380.000 años (una fracción minúscula de su edad actual), se enfrió lo suficiente para que los electrones y los protones se combinaran en átomos neutros. En ese momento, la luz quedó libre de viajar, y ese "primer destello" todavía se puede detectar hoy como una radiación de microondas casi perfectamente uniforme que llega desde todas las direcciones del cielo.

Por qué Planck fue revolucionario

Ilustración de un planeta que tapa al Sol, con una luna pequeña y nubes de gas azules

Planck fue el tercer satélite diseñado específicamente para medir el CMB, después del COBE (1989) y el WMAP (2001). Pero Planck lo hizo con una precisión sin precedentes:

  • Temperatura de operación de los detectores: 0.1 K (-273.05 °C) — más frío que el espacio profundo
  • Resolución angular 3 veces superior al WMAP
  • Cobertura completa del cielo en nueve frecuencias simultáneas

Los resultados que cambiaron la cosmología

Los datos de Planck confirmaron el modelo estándar de la cosmología con una precisión asombrosa: el universo tiene 13.800 millones de años, está compuesto por un 4,9% de materia ordinaria, un 26,8% de materia oscura y un 68,3% de energía oscura. También revelaron pequeñas asimetrías en el CMB que podrían apuntar a fenómenos físicos más allá del modelo estándar.

Ilustración de una sonda espacial frente a un destello de luz en el espacio

El legado del Planck

La misión Planck operó hasta 2013, cuando se agotó el helio líquido que enfriaba sus detectores. Sus catálogos de fuentes y mapas del CMB siguen siendo referencias fundamentales en cosmología observacional.

Escrito por

Redacción Space Pragmatism

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