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Cohetes y lanzamientos

Basura espacial y síndrome de Kessler: qué es, cuánta hay y por qué preocupa

Qué es la basura espacial, cuánta hay según ESA y NASA (28.160 objetos catalogados, 900.000 de más de 1 cm), qué es el síndrome de Kessler y quién la retira.

Redacción Space Pragmatism
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Globo terrestre con decenas de órbitas rojas de fragmentos de Fengyun-1C que lo envuelven y una órbita blanca de la Estación Espacial Internacional
Imagen: NASA Orbital Debris Program Office (Wikimedia Commons) · Public domain
En esta nota
  1. En resumen
  2. Qué cuenta como basura espacial
  3. Cuánta hay en órbita
  4. Por qué es peligrosa: kilómetros por segundo
  5. Dos sucesos que cambiaron el recuento
  6. El síndrome de Kessler: un escenario que se alimenta solo
  7. ¿Puede caerte un trozo en la cabeza?
  8. Qué se hace al respecto
  9. Fuentes

La basura espacial es cualquier objeto artificial que ya no funciona y sigue en órbita o está reentrando en la atmósfera, desde naves apagadas hasta sus fragmentos.3 La ESA calcula que unos 28.160 objetos catalogados siguen en el espacio y que solo unos 4.000 son satélites intactos y operativos; por debajo del catálogo estima del orden de 900.000 piezas de más de 1 cm.2 El síndrome de Kessler es el nombre del escenario en el que esos objetos chocan entre sí y cada choque fabrica los fragmentos del siguiente.

En resumen

  • La ESA cuenta unos 56.450 objetos rastreados desde el inicio de la era espacial, de los que unos 28.160 siguen en órbita; la NASA da más de 34.000 objetos catalogados a agosto de 2026.25
  • En órbita baja la basura viaja a entre 7 y 8 km/s.
  • Dos sucesos dispararon el recuento: la destrucción del FengYun-1C en enero de 2007 y el choque entre Iridium 33 y Kosmos 2251 del 10 de febrero de 2009, que dejó más de 2.300 fragmentos rastreables.
  • El Índice de Salud del Entorno Espacial de la ESA saltó de alrededor de 4 a 50 en un solo año.1
  • ADRAS-J, de Astroscale, se acercó hasta 15 metros de una etapa de cohete abandonada y empezó su desorbitado controlado el 25 de marzo de 2026.6

Qué cuenta como basura espacial

La NASA y la ESA la definen casi igual. Para la NASA es cualquier objeto hecho por el ser humano que orbita la Tierra y ya no cumple una función útil5; la ESA suma lo que está cayendo, porque incluye los objetos que reentran en la atmósfera.3

La mayor parte no nació de un choque. La ESA tiene registradas más de 560 fragmentaciones en órbita desde 1961 y solo 7 se asociaron a colisiones; la mayoría fueron explosiones de naves y de etapas superiores, sobre todo por combustible residual en tanques o tuberías u otras fuentes de energía a bordo.2 Si te preguntas qué es una etapa superior, está en ¿Cómo funcionan los cohetes?

Hay residuos menos visibles. Según la ESA, más de 2.460 disparos de motores de combustible sólido liberaron polvo y escoria de óxido de aluminio.2 Y su página Zero Debris recuerda que desde 1957 se lanzaron casi 50 mil toneladas de material al espacio.3

Cuánta hay en órbita

Depende de quién cuente y desde qué tamaño. La ESA y la NASA publican cifras distintas, y conviene leerlas juntas.25

DatoESANASA
Objetos catalogados en órbitaUnos 28.160, rastreados por la Red de Vigilancia Espacial de EE. UU.Más de 34.000 catalogados por esa red a agosto de 2026
Objetos grandesUnos 56.450 rastreados desde el inicio de la era espacial, tras más de 6.050 lanzamientosAproximadamente 50.000 objetos grandes rastreables en órbita
Tamaño mínimo rastreadoUnos 5-10 cm en órbita baja; de 30 cm a 1 m en la órbita geoestacionariaGeneralmente más de 10 cm
Piezas pequeñasDel orden de 900.000 de más de 1 cmUnos 100 millones de tamaño milimétrico (estimado)

Las cifras no encajan entre sí, y no hay por qué forzarlas: la NASA fecha su catálogo en agosto de 2026 y la página general de la ESA no pone fecha. Incluso la ESA da dos masas, más de 9.300 toneladas en su página general y unas 10 mil toneladas en la de Zero Debris.23

Nadie sabe con exactitud cuánto hay por debajo del centímetro. Los 100 millones de piezas milimétricas de la NASA son una estimación, apoyada en radares en tierra que detectan basura de unos pocos milímetros en órbita baja.5

Dónde se acumula y cuánto tarda en caer

La NASA sitúa la mayor parte de la basura a menos de 2.000 km de la superficie.5 Dentro de esa franja, la ESA marca sus concentraciones máximas entre 800 y 1.000 km y cerca de 1.400 km.2

La altura decide cuánto dura un resto en órbita. Por debajo de 600 km, según la NASA, suele volver a la Tierra en varios años; por encima de 800 km, según la ESA, el rozamiento del aire pierde eficacia y los objetos permanecen décadas; por encima de 1.000 km, la NASA habla de 1.000 años o más.

Y ahí está el problema. Las capas más pobladas son también las que peor se limpian solas.

Por qué es peligrosa: kilómetros por segundo

En órbita baja, la basura viaja a entre 7 y 8 kilómetros por segundo, según la NASA.5 A esa velocidad el tamaño engaña: la ESA calcula que una partícula de 1 cm a 10 km/s libera al chocar la misma energía que un coche pequeño que se estrella a 40 km/h, y en órbita hay alrededor de un millón de partículas así.3

Para la mayoría de las misiones robóticas en órbita baja, el mayor riesgo de una perforación que acabe con la misión viene de la basura milimétrica, muy por debajo de lo que se rastrea de forma rutinaria.5

Primer plano de una ventana del transbordador Discovery con un pequeño impacto del que salen grietas en forma de estrella
Ventana del transbordador Discovery con un pequeño impacto de basura orbital, fotografiado por la NASA. Foto: NASA, NASA Image and Video Library, licencia Dominio público (NASA).

Cómo se defiende la Estación Espacial Internacional

La Estación Espacial Internacional combina blindaje y esquivas. Sus componentes críticos estadounidenses aguantan normalmente impactos de hasta 1 centímetro de diámetro, y cuando la probabilidad de colisión con un objeto supera 1 entre 10.000, la estación suele apartarse.5 Según la NASA, ha hecho esas maniobras de evitación 41 veces desde 1999.

Pero entre el centímetro que para el blindaje y el tamaño que se rastrea de forma rutinaria (más de 10 cm para la NASA, unos 5-10 cm en órbita baja para la ESA) queda una franja incómoda: demasiado grande para el escudo y demasiado pequeña para esquivarla con el catálogo.

Dos sucesos que cambiaron el recuento

FengYun-1C, enero de 2007

China destruyó de forma intencionada su satélite meteorológico FengYun-1C en 2007, y la NASA lo cuenta entre las principales fuentes de grandes fragmentos.5 Según la ESA, esa prueba antisatélite de enero de 2007 aumentó por sí sola un 25 % la población de objetos rastreables.2 Las órbitas rojas de la imagen principal son sus restos.

Iridium 33 y Kosmos 2251, 10 de febrero de 2009

A las 16:56 UTC del 10 de febrero de 2009, a 776 km de altitud sobre Siberia, chocaron el Iridium 33, un satélite de comunicaciones privado estadounidense, y el Kosmos 2251, un satélite militar ruso.2 Se encontraron a 11,7 km/s y el choque generó más de 2.300 fragmentos rastreables, según la ESA. La NASA lo clasifica como colisión accidental, frente a la destrucción intencionada de 2007.5

Globo terrestre con dos nubes de puntos amarillos sobre el Pacífico norte, los fragmentos de la colisión entre Iridium 33 y Kosmos 2251
Simulación del campo de escombros de la colisión entre Iridium 33 y Kosmos 2251 poco después del choque. Imagen: Rlandmann, Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 3.0.

El síndrome de Kessler: un escenario que se alimenta solo

Una cuenta sencilla explica la preocupación: según la ESA, duplicar el número de objetos multiplica por aproximadamente cuatro el riesgo de colisión.2 Si un solo choque como el de 2009 dejó más de 2.300 fragmentos rastreables, cada fragmento es un candidato al choque siguiente. La ESA llama síndrome de Kessler a ese ciclo autosostenido de colisiones que crean fragmentos que provocan más colisiones, y lo considera especialmente crítico en la órbita baja (la palabra «síndrome» suena a diagnóstico cerrado, aunque aquí nombra un proceso que se realimenta).12

Desde 2017, la Oficina de Basura Espacial de la ESA publica un informe anual del entorno espacial. El de 2026, con datos recogidos hasta finales de 2025, trae un salto difícil de ignorar: el Índice de Salud del Entorno Espacial pasó de alrededor de 4 a 50 en un solo año, y la ESA lo lee como que los efectos de la actividad espacial, ya insostenibles, empeoraron un orden de magnitud.1

El informe también recoge el tráfico de 2025: más de 300 lanzamientos y más de 4.000 cargas útiles nuevas en órbita, a un ritmo de diez al día. Y añade que, aunque no se lanzaran más satélites, la población de basura seguiría aumentando; por eso la ESA concluye que hace falta retirarla de forma activa para frenar el crecimiento.1

¿Ya está pasando, entonces? La ESA lo trata como un riesgo que se proyecta: su informe modela la evolución a largo plazo de los objetos de más de 10 centímetros y, en la edición de 2026, recortó el horizonte de proyección de 200 a 100 años.1

¿Puede caerte un trozo en la cabeza?

Cada día reentran en la atmósfera, de media, más de tres satélites o cuerpos de cohete intactos, según el informe 2026 de la ESA.1 La página Zero Debris de la agencia mide otra cosa: de media, un objeto vuelve a la Tierra cada semana sin control.3

La mayor parte no sobrevive al calentamiento al atravesar las capas de la atmósfera, y lo que llega abajo cae con más probabilidad en un océano o en una zona poco poblada, según la NASA.5 Pero el riesgo se mide: el informe de 2026 añadió una métrica nueva, el riesgo de víctimas en tierra por reentradas, y registró que las reentradas controladas de cuerpos de cohete superaron a las no controladas por segundo año consecutivo.1

Qué se hace al respecto

Reglas y compromisos

No existe un tratado internacional sobre basura orbital. Las principales agencias espaciales formaron el Comité de Coordinación Interagencial sobre Basura Espacial, y en EE. UU. la FAA regula la mitigación en lanzamientos y reentradas comerciales y la FCC, en las naves comerciales.5 Para la NASA, la acción más importante es evitar crear basura innecesaria, porque la limpieza sigue siendo un reto técnico y económico.

La pauta vigente pide que un objeto en órbita baja no permanezca más de 25 años tras el fin de su vida, y la ESA propone bajarlo a menos de cinco; su informe de 2026 ya habla de la transición del objetivo de 25 años al de 5 años.31 El enfoque Zero Debris del área de Seguridad Espacial de la ESA, que dirige Holger Krag, exige además que la eliminación tenga una probabilidad de éxito superior a un mínimo, fijado hoy en el 90 %, y se marca como objetivo limitar de forma significativa la producción de basura en órbitas terrestres y lunares para 2030.3 En 2023, la ESA facilitó la creación de la Zero Debris Charter.1

Misiones para retirarla

La ESA llama retirada activa de basura al proceso de acercarse a un objeto y sacarlo de órbita.4 El caso con resultados es ADRAS-J, que Astroscale presenta como el primer satélite comercial de inspección de basura del mundo: tras 293 días en órbita, empezó su desorbitado controlado el 25 de marzo de 2026.6

ADRAS-J se acercó hasta 15 metros de una etapa superior de cohete no cooperativa, de unos 11 m de largo, 4 m de ancho y unas 3 toneladas.6 Sacarla de órbita queda para ADRAS-J2: según Astroscale, al 27 de octubre de 2026, esa misión intentará acercarse a la etapa, observarla y retirarla, y su lanzamiento se sigue en el calendario de lanzamientos.

En los planes de la ESA, al 27 de octubre de 2026, está ClearSpace-1, que debe capturar y sacar de la órbita baja el Proba-1, un satélite propio de 95 kg que no coopera, y la misión de demostración CAT, que usará interfaces estandarizadas de navegación y mecánicas para capturar un primer satélite.4 La pieza pasiva de ese acoplamiento se llama MICE, y la primera ya se lanzó en la misión LUR-1.

Fuentes

  1. ESA, ESA Space Environment Report 2026: Índice de Salud del Entorno Espacial, lanzamientos y cargas útiles de 2025, reentradas, síndrome de Kessler, horizonte de proyección, plazo de eliminación y Zero Debris Charter (publicado el 14 de septiembre de 2026, con datos hasta finales de 2025). Consultado el 27 de octubre de 2026.
  2. ESA, About space debris: objetos rastreados y en órbita, masa, fragmentaciones, FengYun-1C, colisión de 2009, altitudes, riesgo de colisión y síndrome de Kessler. Consultado el 27 de octubre de 2026.
  3. ESA, ESA’s Zero Debris approach: definición de basura espacial, material lanzado desde 1957, energía de impacto, reentradas sin control, plazos de eliminación y objetivo para 2030. Consultado el 27 de octubre de 2026.
  4. ESA, Active debris removal: definición de retirada activa, ClearSpace-1, CAT y MICE. Consultado el 27 de octubre de 2026.
  5. NASA Orbital Debris Program Office, Frequently Asked Questions: catálogo a agosto de 2026, velocidades, maniobras y blindaje de la Estación Espacial Internacional, permanencia en órbita, reentradas y regulación. Consultado el 27 de octubre de 2026.
  6. Astroscale, Astroscale’s ADRAS-J Mission Completes Operations, Begins Deorbit: duración de la misión, objeto observado, distancia de aproximación y plan de ADRAS-J2 (publicado el 25 de marzo de 2026). Consultado el 27 de octubre de 2026.

Foto principal: NASA Orbital Debris Program Office, dominio público (Wikimedia Commons). Simulación de la colisión de 2009: Rlandmann, CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons). Ventana del Discovery: NASA, dominio público (NASA Image and Video Library).

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Preguntas frecuentes

¿Cuánta basura espacial hay en órbita?

La ESA calcula que unos 28.160 objetos catalogados siguen en órbita y que solo unos 4.000 son satélites operativos. También estima del orden de 900.000 piezas de más de 1 cm. La NASA da más de 34.000 objetos catalogados a agosto de 2026 y unos 100 millones de fragmentos milimétricos estimados.

¿A qué velocidad se mueve la basura espacial?

En órbita baja viaja a entre 7 y 8 kilómetros por segundo, según la NASA. La ESA calcula que una partícula de 1 cm a 10 km/s libera al chocar la misma energía que un coche pequeño a 40 km/h. Por eso la Estación Espacial Internacional lleva blindaje y maniobra para esquivar objetos rastreados.

¿Qué dice la ESA sobre el síndrome de Kessler?

La ESA lo define como un ciclo autosostenido de colisiones que crean fragmentos que provocan más colisiones, especialmente crítico en la órbita baja. Su informe 2026 dice que la basura seguiría aumentando aunque no se lanzara nada más y que su índice de salud del entorno pasó de alrededor de 4 a 50 en un año.

¿Cuánto tarda la basura espacial en caer a la Tierra?

Depende de la altura. Según la NASA, por debajo de 600 km suele volver en varios años y por encima de 1.000 km puede seguir en órbita 1.000 años o más. La ESA añade que por encima de 800 km el rozamiento del aire pierde eficacia y los objetos permanecen décadas.

¿Hay alguna ley internacional sobre basura espacial?

Según la NASA, no existe un tratado internacional. Las principales agencias formaron el Comité de Coordinación Interagencial sobre Basura Espacial. En EE. UU. regulan la FAA, para lanzamientos y reentradas comerciales, y la FCC, para naves comerciales. La ESA propone bajar de 25 a menos de cinco años la permanencia en órbita baja tras el fin de vida.

Escrito por

Redacción Space Pragmatism

Divulgación sobre exploración espacial, cohetes y astronomía en español. Si encuentras un error en esta nota, escríbenos a [email protected].

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