Vida extraterrestre: qué es, dónde se busca y últimos hallazgos
En abril de 2025, astrónomos británicos y estadounidenses anunciaron el hallazgo más prometedor hasta la fecha en la búsqueda de vida fuera de la Tierra.
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En abril de 2025, un equipo de astrónomos británicos y estadounidenses anunció el hallazgo más prometedor hasta la fecha en la búsqueda de vida fuera de la Tierra. El Telescopio Espacial James Webb detectó señales químicas en la atmósfera de un exoplaneta que, en la Tierra, solo producen organismos vivos. No es una confirmación. Pero es lo más cerca que la ciencia ha estado de observar algo así.
Este artículo reúne qué sabemos sobre la vida extraterrestre, cómo trabajan los científicos para encontrarla y cuáles son los hallazgos más recientes con respaldo publicado en revistas académicas.
Qué entendemos por vida extraterrestre
El término refiere a cualquier forma de vida que pueda existir fuera del planeta Tierra y que no se haya originado en él. Según Wikipedia, esa vida puede ir desde organismos simples como procariotas hasta civilizaciones hipotéticamente más avanzadas que la nuestra. La ciencia no asume ninguna de las dos opciones: trabaja con probabilidades y evidencia.
La mayoría de los investigadores considera más probable encontrar vida microbiana que inteligente. Bacterias, arqueas, formas análogas a las que proliferan en los ambientes más extremos de la Tierra, eso es lo que el consenso científico pone primero en la lista de posibilidades.
Una hipótesis que circula desde hace décadas es la panspermia: la idea de que la vida podría originarse en un lugar y dispersarse entre planetas a través de meteoritos o cometas. No está confirmada, pero tampoco descartada.
La astrobiología como disciplina
La astrobiología es la rama de la astronomía que estudia el origen, evolución, distribución y posible destino de la vida en el universo. Según Ciencia UNAM, es un campo transdisciplinar donde convergen la química, la biología, la astronomía y las ciencias de la Tierra.
En México existe actividad científica en este campo. El Instituto de Astronomía de la UNAM tiene una sede en Ensenada con un Laboratorio de Astrobiología, y existe la Sociedad Mexicana de Astrobiología. Uno de los investigadores más destacados fue el doctor Rafael Navarro, del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, fallecido durante la pandemia de COVID-19.

Dónde y cómo busca la ciencia señales de vida
La búsqueda de vida fuera de la Tierra no es una sola estrategia. Son varias, simultáneas, con diferentes instrumentos y escalas de tiempo.
Detección de biofirmas atmosféricas
Una de las vías más activas consiste en analizar la composición química de atmósferas de exoplanetas. Los organismos vivos producen gases como resultado de su metabolismo. Esos gases modifican la atmósfera de un planeta. Si se detectan en proporciones que no tienen explicación geológica conocida, se convierten en candidatos a biofirmas.
El doctor José Franco, del Instituto de Astronomía de la UNAM, explicó en un conversatorio del Centro de Ciencias de la Complejidad que el metano es un ejemplo claro: en la Tierra, gran parte del metano atmosférico tiene origen biológico. Detectar ese tipo de moléculas en otro planeta no confirma vida, pero abre la investigación.
La zona habitable y el agua líquida
Los astrónomos concentran la búsqueda en planetas que orbitan su estrella en lo que se llama zona habitable: ni demasiado caliente ni demasiado fría para que el agua pueda existir en estado líquido. El agua líquida es considerada un requisito fundamental para la vida tal como la conocemos, porque todas las reacciones bioquímicas que sostienen los organismos vivos dependen de ella como solvente.
Según fuentes de la UNAM, el agua tiene propiedades únicas: pH neutro, capacidad de disolver tanto iones positivos como negativos, estabilidad en rangos amplios de temperatura. Eso la hace difícil de sustituir, aunque algunos científicos estudian el amoníaco como solvente alternativo para formas de vida en planetas más fríos.
SETI: buscando señales inteligentes
El Instituto SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) lleva décadas monitoreando el espacio en busca de señales de radio o luz que puedan tener origen tecnológico. Hasta ahora, sin resultados concluyentes. La ecuación de Drake, formulada en 1961 por el astrónomo Frank Drake, intenta estimar la cantidad de civilizaciones capaces de comunicarse en nuestra galaxia. Es especulativa, pero sigue siendo el marco de referencia para ese tipo de búsqueda.
Exploración dentro del Sistema Solar
Marte, Europa (luna de Júpiter) y Encélado (luna de Saturno) son los objetivos más estudiados dentro del Sistema Solar. Europa y Encélado tienen océanos de agua líquida bajo sus superficies heladas, según datos de la NASA. Encélado expulsa géiseres de vapor de agua al espacio, y se han detectado en ellos compuestos orgánicos. Las misiones actuales y proyectadas apuntan a estos mundos como prioridad.
El hallazgo de 2025: K2-18b y el Telescopio James Webb
El 17 de abril de 2025, un equipo liderado por Nikku Madhusudhan, astrofísico de la Universidad de Cambridge, publicó en The Astrophysical Journal Letters los resultados de observaciones del exoplaneta K2-18b con el Telescopio Espacial James Webb.
Lo que encontraron fue significativo: señales de dimetilsulfuro (DMS) y dimetil disulfuro (DMDS) en la atmósfera del planeta. En la Tierra, estas sustancias son producidas exclusivamente por organismos vivos, principalmente por fitoplancton y bacterias marinas. No se conoce ningún proceso geológico que las genere en cantidades comparables.

Qué es K2-18b
K2-18b se encuentra a 124 años luz de la Tierra, en la constelación de Leo. Tiene más de ocho veces la masa de la Tierra y un diámetro 2.5 veces mayor. Orbita su estrella cada 33 días dentro de la zona habitable. Desde hace años se lo considera un candidato a ser un planeta hiceánico: un mundo oceánico con atmósfera rica en hidrógeno.
En 2023, el mismo telescopio ya había detectado metano y dióxido de carbono en su atmósfera, la primera vez que ese tipo de moléculas basadas en carbono se encontraban en un exoplaneta en zona habitable. Las señales débiles de DMS en esa misma observación motivaron una segunda ronda de estudio.
Qué tan sólido es el hallazgo
Madhusudhan declaró en conferencia de prensa que los científicos establecieron con un 99.7% de certeza la presencia de esas sustancias. Para una declaración definitiva sobre vida, el estándar científico exige llegar al 99.99994%. Hay distancia todavía.
Además, en 2024 se encontraron trazas de DMS en un cometa, lo que abre la posibilidad de que el compuesto pueda producirse por vías no biológicas. Sin embargo, la concentración detectada en K2-18b es, según el estudio, miles de veces mayor que en la Tierra, lo que sugiere un origen biológico.
No todos los expertos comparten el optimismo. Raymond Pierrehumbert, de la Universidad de Oxford, publicó investigaciones propias que indican que K2-18b podría estar demasiado cerca de su estrella para mantener agua líquida, y que el escenario más plausible son océanos de lava, no de agua. Sara Seager, del MIT, también pidió cautela ante hallazgos previos en este mismo planeta que luego generaron controversias.
El marco científico: qué necesita la vida
Toda la vida conocida en la Tierra comparte una base química. ADN y ARN como portadores de información genética, formados por carbono, oxígeno, hidrógeno, nitrógeno, azufre y fósforo, más trazas de minerales como litio, sodio, potasio y calcio. Agua como solvente. Energía como motor del metabolismo.
Según Ciencia UNAM, los elementos químicos que forman los seres vivos se sintetizaron en el interior de estrellas a lo largo de miles de millones de años. El calcio de los huesos, el hierro de la hemoglobina, el potasio de los nervios: todos tienen origen estelar. La Tierra y sus habitantes son, literalmente, polvo de estrellas reorganizado.
La bioquímica alternativa es posible en teoría. El silicio, por ejemplo, tiene propiedades químicas similares al carbono y podría sostener formas de vida en condiciones de alta temperatura. El amoníaco podría reemplazar al agua como solvente en planetas muy fríos. Ninguna de estas opciones tiene evidencia observacional todavía, pero la ciencia no las descarta.
Preguntas frecuentes
¿Se ha confirmado la existencia de vida extraterrestre?
No. Hasta la fecha no hay confirmación científica de vida fuera de la Tierra. Los hallazgos recientes, como los del telescopio James Webb en K2-18b, son indicios que requieren más observaciones y análisis antes de poder afirmar algo definitivo.
¿Qué es una biofirma?
Una biofirma es cualquier sustancia, estructura o señal cuya presencia sugiere la existencia de vida. Puede ser un gas atmosférico como el oxígeno o el metano, un compuesto orgánico específico, o incluso una señal de radio tecnológicamente producida.
¿Por qué se estudia Marte si no tiene atmósfera respirable?
Marte pudo haber tenido condiciones habitables hace miles de millones de años, cuando tenía agua líquida en la superficie y una atmósfera más densa. La búsqueda se orienta a rastros de vida pasada en sedimentos o rocas, no a vida actual en la superficie.
¿Qué es la ecuación de Drake?
Es una fórmula matemática propuesta por Frank Drake en 1961 que estima el número de civilizaciones en la Vía Láctea capaces de comunicarse. Combina variables como la tasa de formación de estrellas, la fracción con planetas habitables y la probabilidad de que emerja vida inteligente. Es especulativa, pero organiza el problema de forma útil para la investigación.
¿México tiene investigadores en astrobiología?
Sí. La UNAM cuenta con un Laboratorio de Astrobiología en la sede del Instituto de Astronomía en Ensenada, y existe la Sociedad Mexicana de Astrobiología. El doctor Rafael Navarro, del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, fue uno de los investigadores más destacados del país en esta disciplina hasta su fallecimiento en 2021.
Escrito por
Redacción Space Pragmatism
Divulgación sobre exploración espacial, cohetes y astronomía en español. Si encuentras un error en esta nota, escríbenos a [email protected].